viernes, agosto 10, 2007

presentación


presenta
martes 14 de agosto/ 19:30 hs



Movimientos incorpóreos, Nurit Kasztelan
¿Con quién dormías?, Guadalupe Muro
Un rastrojero bajo el sol, Gustavo Gottfried
Del coyote al correcaminos, Osvaldo Bossi
Soliloquios, Beatriz Vignoli

_____________________________________________________________________________ CENTRO C. C. C.
Av. Corrientes 1543
(sala Raúl González Tunón)
lectura & brindis

miércoles, enero 03, 2007

Silvia López: Hasta no equivocarse mi color


Bosque del silencio. Bosque

donde el fuego se haga madera

y chispa, y la chispa el instante

a detener en el silencio. Bosque

donde se enhebren los pétalos

al botón amarillo de la margarita

en que me deshojé y la bordadora

rehíle pacientemente la madeja

hasta no equivocarse mi color.



Y si yo

me duermo hiel

a las caricias

emparedo las valvas

me escondo madreperla

perla que se desgrana grano de arena

sola----a oscuras----sola

vientre de nácar

almohada donde pensar

me digo y pienso

me pienso

me ahondo

en un paisaje de otrora

un sueño prenatal casi

libre casi

de mí-----hasta el atavismo

semilla ingerminada

impensable ahora

despertar tan pequeña

abrirme madreflor.




Girar en torno a mí

girar y dónde

corazón, mi carrusel

espiralando a tumbos

yo,

la pasajera unívoca

ganando cada vuelta

irremediable

la sortija.

¿Si desterraran

al señor calesitero

en que acontezco?



Fuera Picasso

al suspenderlo

en su inmanencia

o Medusa

que condenara

su curiosidad,

lo cierto es que así

vengo a encontrarlo

en un museo de París

al gato azul

que vivía

en mi primer cuaderno,

azul y atigrado

como la audacia.


Tal vez acecha

en torno al muro

a ese color elemental

que yo también perdí,

a las rayas

que fugaron de su piel

dejando en la mía

un tatuaje de dudas.


Como si quisiera concederme

un último suspiro.

martes, enero 02, 2007

Gustavo Gottfried: Mar de noche

una piedra a orillas del río


el agua percibe su presencia muda
ella se deja abrigar
por esa manta y sueña


a veces con el mar
pero está sola
en la pampa que esmerila
las patas de los caballos


mañana quizás
alguno se arrime para beber
y hunda la piedra
bajo su peso firme


mientras tanto el agua
se pliega en círculos alrededor


mar de noche


las cosas no son claras aquí
algo se esconde de la mirada
y uno se acomoda
a un espacio poco definido


el cuerpo otra vez se desanima
se quita la ropa y se sumerge
en el agua tibia de un sueño
que va a depositarlo en otra playa


también el pensamiento se despliega
a diestra y siniestra
no tiene fin
como si planeara un asesinato
un golpe brillante


(cauces en un delta
las ideas se demoran
dibujando un extraño signo
sobre la tierra)


el mar de noche ya no tiene el mismo atractivo
sólo se escucha el rumor
de alguien que habla en sueños


la respiración del cuerpo amado
que se eleva
sobre un lecho de arena





Estos poemas son parte de "Un rastrojero bajo el sol" de próxima edición. (Ed. Huesos de Jibia)

Patricia Kalnisky: Música


un cuerpo que mira
hacia lo finito
el perderse de una fuerza
en otra forma de vida


me reconozco en palabras
que una extraña
me devuelve
desde la ceniza


como alguien
que extirpa de la arena
algo dicho
en algún momento de la historia


el murmullo
de un paisaje estático


manos que dibujan caras
con hilos rojos


la actividad sutil
de la tinta
donde circula implícito
el argumento del tiempo


el sueño


mientras yo miraba
los rayos de sol
que pasaban por la ventana

*


la música corre
por el brazo del tiempo


y ondulan las notas
se reúnen


dislocándose


si alguien dice algo
y ocupa el fluir
y una luz recuerda el cuerpo


si alguien ocupa las notas
como nombres


la música deviene
en música


la inerte música
deviene en movimiento musical


y el tiempo se disfraza
de lobo y duerme
y sueña con ojos hipnotizados


el rumor vago
de un dios inefable
despierta al tiempo
que ahora se disfraza de ocaso
y con su belleza flagela
las ruinosas columnas
que gritan nuevas notas

Jorge Gemetto: El extranjero

Mamá

Mamá recorre

el pasillo,

su bastón

frío

en la mano.

Es de roble o de

quebracho

el bastón,

nadie

sabe.

La estufa está apagada,

y no anda

la lamparita.


Mi equipo de música

mi equipo de música es nuevo nuevo no tiene ni una mancha ni un borde raspado titila su luz roja y afina cualquier voz me despierta a la mañana y me arrulla a la noche es nuevo nuevo y no lo cambio por nada nuevo nuevo es lo único que tengo


12 de diciembre

Hoy me levanté a las siete. Desayuné tostadas con dulce de leche.

A las ocho y diez llegué al trabajo.

A las ocho y media vino Claudia.

Ocho y treinta y uno me saludó.

Ocho y treinta y dos se fue a su oficina.

A las doce y media almorcé (tarta de jamón y queso).

Una y cuarto: reunión (aburrida).

Cuatro menos diez: pensé en invitarla a merendar.

Cuatro menos cinco: la invito, pero ya merendó (masitas secas y café).

Cuatro menos tres: cierro los cajones y me voy (ya la había saludado).

Cuatro y cuarto: entro a la panadería, saco número.

Cuatro y veinte: tardan mucho en atender. Me voy. En realidad, no tenía hambre.

A las cinco llego a casa.

A las siete prendo en el noticiero.

Ocho menos cinco: me pongo a leer.

A las ocho y media termino "El castillo" y agarro "El extranjero". Parece bueno.

A las diez y veinte pienso en hacer la cena. No hay casi comida y, en verdad, sigo sin hambre.

A las once y treinta y tres escribo esto en el diario. Ya es tarde. Apago la luz a las doce menos cuarto.

Germán Rosati: Las chicas de mi barrio

La fija


En San Martín se baila así, me dijo.

Entre melodías densas

que se derriten a punto caramelo.

Y algún beso recóndito me prometió

a cambio de un trago

de cerveza negra.

Los vapores, las paredes

un frasco de mermelada

almizcle con sopor a vino picado.

Y Andrea, inundada, bailando en el medio.

Cuando se mueve

uno se olvida de uno mismo

en el pasaje donde su remera stone

se transforma en pollera ajustada

y se hace cintura, ombligo

y aparece a cada paso y se esfuma al siguiente y al otro vuelve.

Bailá conmigo, Andrea; movete

al lado mío.

Vos y yo tibios

en un horno de barro

como galletitas de canela.

Pero vas al baño

te perdés en un jarabe de luces verdes

y en el negro que te encara

con paso distendido

camino a la barra.

Con el sí bailás, y no me queda

más remedio que volver a Capital

a buscar la cumbia que me dijiste, esa

que se baila en San Marín.

Pero las que encuentro acá no me gustan.

Son amargas como azúcar quemada.


Las chicas de mi barrio

son apetitosas

como una cazuela de jaiba

y leche de coco.

Tienen piernas largas

de circunvalar ochavas esquinosas

untadas en luces

que se van quebrando a cada paso.

Embutido el cuerpo en vestidos de cuero

se pringan las mejillas con cremas alcalinas

y aromatizan sus matices

con desodorantes de guayaba.

Las chicas de mi barrio son

actrices grandes

y no presentan objeción alguna

al desparramo de sus trópicos

en la vereda de turmalina color topacio.

Anoche, a la rivera del Sarmiento

miraba a una de ellas actuarle a su patrón

de manera lastimera y con ojeras lacrimosas

para regatear un porcentaje

del arriendo de la acera.


No apagues la luz, mamá

porque la oscuridad se mueve demasiado y yo

me pongo inquieto.

Las paredes maúllan, ladran y aúllan (a veces, gruñen)

se vuelven gelatinosas.

El parkinson de las persianas

y una manifestación de sonidos húmedos

que no puedo mantener a raya.

Estoy mucho más cómodo cuando puedo

untar la luz húmeda sobre mi almohada

pero una vez que se apaga

el velador se aleja de mi mano

y termino prefiriendo la duda.

No apagues la luz

porque mis sábanas son montañas

que explotan en la sombra

y solo me queda flotar en ellas

para no hundirme.


Lola, no es mi culpa que no sepas maquillarte

que el rouge sea una tormenta tropical

desbordando lagunas en tu cara.

Lamento que no puedas morderte la lengua

a riesgo de envenenarte con esa rabia láctea

y estés obligada

a lamer tus propias palabras

a saborearlas como un chicle sin sabor.

A veces, la sombra de tus párpados envuelve

en una niebla o tela o nube o polvareda negra

a quien intenta mirarte a los ojos.

Ese lunar ubicado justo

en el camino de tus lágrimas

impide que llores, a menos que sea

absolutamente necesario.

No es mi culpa que no domines el maquillaje

y no seas capaz

de cubrirte el rostro con otro rostro.

miércoles, noviembre 22, 2006

Huesos de Jibia. Una nueva editorial


Sábado 25/11, 21:00hs
Bonpland 1183

Huesos de Jibia
(editorial independiente)
y Estación Alógena presentan

Máquina de trinar
Walter Cassara

Huesos de jibia
Eugenio Montale
(versión: Ricardo H. Herrera)

Música
Ulises Conti (chelo)
Mariano Malamud (viola)

Brindis+pArty

lunes, junio 12, 2006

El muchacho de los helados


El viernes 2 de junio se presentó en Espacio Prometeo, una bella librería de Palermo, el nuevo libro de Osvaldo Bossi, El muchacho de los helados y otros poemas. Osvaldo compartió la mesa con Diana Bellessi, que trajo su nuevo trabajo Variaciones de la luz. Ambos leyeron algunos de los textos.

Todo esto a instancias de Yaki Setton, director de la colección Poesía en Obra para la editorial Bajo la Luna.

Los alumnos de Osvaldo, de parabienes con la publicación y la fiesta que significó el momento.

jueves, enero 26, 2006

Entrevista a Osvaldo Bossi en Radio Nacional

Recientemente Osvaldo estuvo en Radio Nacional, en el programa conducido por la poeta Susana Villalba. Para los que no lo escucharon, aquí está ese tramo de la emisión.


video

jueves, diciembre 22, 2005

El Motivo es el Poema Número Tres

Foto: Gustavo Gottfried


lunes, diciembre 19, 2005

Los autores: Sus motivos

Ver autores del motivo es el poema número dos

domingo, diciembre 18, 2005

Sebastián Bruz: 0,002 mg. de polen

Ars poetica

es esa luz de enero o una hoja
que al caer recorre el cielo
y es perenne en lo blanco

es el cuerpo recostado en los espacios
donde descansa el sentido


-I-

¿en tal caso, argumentar
_______de que serviría?

¿Qué páramos yermos recorro
_____con qué pulmones
__________qué piernas uso?

¿será siempre buscar encontrar
el desengaño?

_ ¿y este no buscar nada
y encontrarme
_____ más hueco, más humano,
será la forma
_______ del encuentro?

ahora solo estoy mirando una nube
_______ y un árbol,
y un gorrión que pasa del árbol
_______ al cielo,
_______ como si nada.



-II-

doy mi don, todo
lo que no tengo

el hilo sedoso

¿a qué todas las cosas dadas
al martirio y la pasividad?

doy de pleno
lo que no tengo

(como hojas de aromo
rozan mi rostro sus caricias
al caer el viento las levanta y vuelven
a acariciarme)

mi cuerpo sudado agradece
y cede


-III-

como un pequeño fósforo
raspado contra esa superficie
marrón anaranjada estalla
tu sonrisa.

¿cuánto tiempo fuimos marsopas
o coatíes o gavilanes?
¿hace mucho éramos monos?

la Palabra es una caricatura miserable

lucecita transparente
nos delata, deseándonos

las manos revolviendo el aire
para que no sea tan puro

fósforo encendido
como gotas
como migajas y migajas de tanto

¿esas luces que se asoman
del sur, trepan y acicalan
con asombro nuestros cuerpos?


-IV-

trescientos
o más, un poco más


-No me mentís


pasaba una lucecita tenue
de vez en cuando
¿dónde estaba?

pasaban trescientos
o tal vez más
de esos pequeños pinchazos


-No te mentís


náuseas un poco y agua


-No mentís


pasaban esas lucecitas
del encuentro, de esas
que se prenden y se apagan todo el tiempo
como los pinchazos

mentira la contunidad.

lucias 0,002 mg de polen
en cada hoyuelo al reírte … las hadas que te rodeaban
estornudaron

mentira la consistencia entera

los ojos
la mirada
el azul: yo


-V-

Sobre cada pequeño fragmento
del discurso.

Un solcito de lata de bronce.

Uno: la prístina sucesión

Dos: el antojo de antojos

Tres: sucesiva la savia, la vida.

Ojos.
Sólo ojos.
No hay otra cosa que ver
no hay otra cosa.

Tres cabecitas inclinadas sobre el trazo juguetón, bic.

Uno: puente al ocaso

Dos: como manchas sobre la ciénaga

Tres: cala de mármol, de flores

Ojos.
Temida sucesión
de sigilos, de soles,
de armonías.

Uno: ronda la tierra

Dos: alameda de fuego

Tres: el día, la noche, su ausencia
Casi una danza
Una enamorada sucesión

la aceptación:
el ir viendo:
doblemente niños

¡Nada es espejo!

Daniela Camozzi: Quise bailar sin coñac y casi lo logro

De pronto percibió
una sabiduría inasible.
La idea era tan perfecta
que cuando quiso decirla
no pudo.



Viajé toda la noche:
ahora te busco, adormilada.
Me rasgo la piel
como si fuera de otra, pienso
en tus párpados vencidos
y en los días que nos esperan.

...

Hasta ahora
nadie supo ver
el collar de cuentas transparentes
que rodea mi cuello por las noches.

...

¿Qué fuerza novedosa
mueve a esos girasoles
los hace desafiar su ley
mirarse unos a otros
romper filas?



Tu reflejo en mi cara
empezó a cantar
y la máscara
que creí tan firme
se desprendió
revelando esta piel.

Quise bailar sin coñac
y casi lo logro.
Por suerte el espejo
no mostró la caída.

Ilusión de que fueran
dos pensamientos.
Pero sos yo
en mis invenciones.

...

Un destello se mueve
las olas, al retraerse, me arrastran
con rumor de papel crepe.
Ahora vuelven despacio, suaves
hasta que sin aviso enloquecen
y me dejan patas arriba, estupefacta
cubierta de algas trituradas.

...

Veo tu forma de dormir
al cruzar en tren
campos de girasoles
que también a mí
debieran maravillarme.
Los demás fotografían viñedos
paredes ocres, puentes.
Disimulan quizá
y en realidad lloran
como yo, con los ojos cerrados.


ver textos de Daniela camozzi en el motivo es el poema número dos

Ioana Catsigyanis: Diamantes diminutos sobre una pantalla negra

Ars poética

Esta canción que es mediocre y nadie la escucha,
esta canción a la que no le preocupa si gusta o
no, esta libertad de recostarse sobre la pobreza
y de gozarla, enteramente propia.


*

Estoy acurrucada
y un frío glacial
me sopla
al oído.

*


Aquellos que hablan y se avergüenzan
de su acento, que piden socorro
y no hay quien lo traduzca, aquellos
que son dobles, que tartamudean su
nombre, aquellos que son abandonados
por su lengua, que son extraños en
todas partes, para aquellos no es
posible el movimiento irse, volver
son pasos falsos.

*


La piel roza el terciopelo,
lo oprime,
la savia liberada tiñe la superficie,

el pétalo emprende su caída.

verso reverso
verso reverso

se estremece.

*

No poder decir lo que va a venir,
es eso
lo funesto.

Sigiloso,
comienza a respirar en mis espaldas,
me vuelvo y lo acaricio,
indefensa.

Son esas cosas,
las que me amordazan.


OJO

Bola que flota
brillante
suspendida
en la pantalla blanca.

Salta al extremo,
y emprende, grave,
el trayecto hacia el
ángulo acuoso.

Súbita,
vuelve al centro,
pez que boquea
contra el vidrio
y espera.

¡Intruso!
Aleteo neurótico
y afuera.

Diamantes volátiles,
diminutos,
sobre una pantalla negra.

Se moja la bola,
inunda y
repliega
para
engendrar
una ola gigante que se extiende sobre la playa.

Sol Chevar: ¿Dónde irán esas canciones?

Ars poética

Imaginemos que una hoja
se ha caido
en la calle de los remolinos
y juguemos con ella


*

El árbol se retuerce
al vaivén de los vientos

los pastizales silban
como gaitas desafinadas:
sus resonancias se diluyen
entre el croar de los sapos

un pez surca el cielo
para hilvanarlo con el mar

- Quizás más tarde – me dice

sus labios de metal tambalean
mientras sostiene un trébol
haciéndolo girar
entre sus diminutos dedos
de porcelana china

Una hoja se desprende
y cae.

*

Los aviones descosen el cielo
y tu ventana no tiene ojos
para volver a ver

anoche escuché al viento deslizarse
entre viejos colchones
como una niña vestida de virtud
para que le cuente tus vidas
que jamás volverán

lo que no es
se cree palabra
y vuela
a través de campos minados

Ayer acaricié tus cabellos,
mentí como siempre

Un conejo atravesó el jardín
y todo fue blanco -

*

Una mujer se acurruca en mi cama
más pálida que la neblina
de un caño de escape:

soy como un fantasma
enredado entre sabanas y recuerdos

de chica tuve un gato siamés sin cola
con ojos bizcos de cazar pelusas
y cuando se le cayó la cabeza
por el hueco del ascensor
las pulgas invadieron mi casa

Tiritando sin frío
envolvió mi silencio con sus palabras
y el viento sopló
llevando consigo la noche

*

Pensando en el aleph de Borges
me regalaste una canica
como quien regala el mundo

Mientras yo nombraba cosas
vos escuchabas y olvidabas

te dije - Colón tuvo hambre
y se comió su huevo duro
ahora navegamos
sobre un mar de leche -

reímos,

tu sonrisa era verde cactus
y tus dientes tenían la fatalidad exótica
de una pantera rubia: así eras

así y la luna de oriente

por eso escondí tus recuerdos
en una maceta pintada de azul
y salí a la calle

el ruido seco de las máquinas
rimaba con tus ojos

*

Las cosas están ahí,
en el mismo lugar de siempre
serenas e inertes

pero de pronto viene ella
y lo desordena todo

va y viene como si lo que quisiera
estuviese en algún rincón
escondido con las medias sueltas
y las colitas de pelo

- El mundo está lleno
de sinsentidos- dice

sus tacones
resuenan en la madera.

*

Contemplo la noche
y navego sus ilusiones

el pasado está enterrado en mi jardín
y habita en ninguna parte

canta una ópera
que rueda por las escaleras de la historia
y resuena en el mundo

¿a dónde irán esas canciones?

El cielo parece un telón mordido por polillas
con agujeros que traslucen el día,

algún cometa
nos muestra que nada es eterno
y que todo se dirige a otro lugar.

Diego Correa: Nada de besos, me haces un favor

Ars poética

En busca de la frase perdida, Javier
pasea su bicho por la plazoleta

¡Basta de entender todo!

el rocío en la tarde
los verdes troncos deshabitados
las hojas teñidas de amarillo
por el ladrillo sobre el poblado

me asombras por la gota de belleza
en el océano de la miseria
no soy el dueño de mis versos
por más que trate de poseerlos

***

Los tambores suenan
con ritmo incesante
y demoledor

ahora tu aparición campante
única.

Mientras alisaba el negro pelaje
con tu mudez

“el mágico animal vive en la actualidad,
en la eternidad del instante”

tú también eres apariencia
a pesar

de ver el óxido de aquel tubo
corroído por las ratas y el paso del
tiempo.

***

El brindis de miseria emborracha la plaza
ante la mudez del sol
_________no hagas nada diferente al resto
_________guíate por lo memorioso.

las hojas intercambian disparos de fusil
y tizan la ruta devuelta

intento titiretear las altas cumbres
pero su metabolismo me supera

***

Constriñe la realidad
doble filo de tu juego
“no nos encantes con eso”

pausa necesaria
a esa celda intrépida

_______ ¿Qué dice él?

el papelito en la puerta
marca la salida del cliente

¿Estás o no estás?

mira como ocupo tu cama
y qué cómodo es el sillón café,
me disfrazo de gitano
cuando las gotas entran en tu lecho

***

María hace gárgaras en el cemento de Av. Corrientes

la inteligencia te persigue pero tu eres mucho más rápido:

________ “usted está violando al decreto 1972/01
________ hijo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires
________ al traer a cagar a su perro-hijo a la puerta de los vecinos”
María ríe.

***

Los labios remojados de amargura
(que implica la solemne amistad de divas diabólicas)

______________Tus labios embalsamados y solos:

(Pero quizás se encuentran acompañados por la densidad
de la niebla): El personaje encarna la inmortalidad de
aquellos enanos de la suprema provincia: (sin que se pueda
penetrar un solo agujero):

Cansada y con los ojos separados (como los gatos de la señora
Rita): (Ellos hablan tan bien de ti)

La esperanza de mi dólar, ya no encuentra ese recóndito
rincón de tu cuerpo: (para chuparlo, tragarlo y volverlo a
lamer)

***

Inocente soy al creer
en la pócima secreta
dada cierta (in)experticia

¡Qué arrepentido estoy!

Acaso se trabaja con la
curvilínea civilística

La ambigüedad de tu ser
arrastra las nubes hasta su
___Clímax

Perdóname por ser,
___excúsame por creer

Minotauro

La destrucción masiva
de la carne

trapos arrepentidos
de tanta labor

_______inconciencia.

desprendimiento de lo
inmaterial y

el karma puro
te eleva en el laberinto
de la mitología griega

¿Quién soy? ¿Cómo soy?

“Hay algo de nosotros que
no nos gusta”

el epicentro del sismo
fue dado por lo irracional

***

Soy mucho para el que
me cree

____ (Creo personajes)

¡Piensa!

toma partido, por favor.

Guía, cada re-lector elige
¿Sur o Norte?

Discordia de ambos linajes,
criollismo y costumbre
de su memoria

***

Nada de inundaciones de profundidad
de extraños,
ni manifestaciones extravagantes

bambolear es lo único que nos queda
tras el ornamento inútil

¿Para qué tanto?
Insuflo todo lo que dejas alrededor del jardín
____________________ feliz por lo demás.

Nada de besos, me haces un favor.

Es inefable, lo creo así porque conocí
el musgo amarilloso de aquellas esquina

aunque no me lo permitan,
fatídico al grado de ser infortunado
¿Es eso lo que buscabas?

¡Es eso lo que buscas!

***

Me fuiste a buscar
explicaciones de viuda soltera
la superficialidad de la distancia

tarde violeta de aquella
playa y
el cuarto que no da respiro

“Eres un ignorante”

la boca piensa de aquella
muchacha empedernida

profiláctico inundado de
orificios de angustia
copan el morro
de insatisfacción

Franca D'alessandro: Fue en Valeria del Mar

El tobogán está exactamente en su lugar
con sus tres patas tensas____y al final el colchón de arena
la figura pequeña
_______________aún ahí
sin confiar en la gravidez atenuada
vestido con florcitas fruncido a la altura del pecho
vestido expectante___pronto a dejar la estela
brazos extendidos___a la espera___insuficientes
___________________________tratando de abrir camino
________________________ _ con miedo de su miedo
___________

hojas en el pasto

troncos verticales
y en el fondo

_el tobogán zancudo
_____________tal vez no era lo suyo


Fue en Valeria del Mar

parecía muerta la mujer
___________________pero igual caminaba
él
_______________con mirada de león malhumorado
con un objetivo___o quizás dos______________
no parecía entender__ más que vigilar_________
____________________
__

dos perros de párpados caídos atados________________
_______________a la entrada del pequeño almacén


mucha penumbra___ y el mar tan cerca
_______________
_______

las plantas alineadas en los bordes de un patiecito resquebrajado___________________
_____________florecían aburridas a pesar del murmullo del mar
la mujer parecía muerta y caminaba


Como el aire matutino va_______________________
_____________________discurriendo con la vida
_____________________que no le evitó pesares
y construye ventanas grandes para ver
barcos educados que no atropellan colmenas

habla de abuelos y cuatro niños que salieron a buscar pan en frente
_______________________del otro lado del océano
el pescado lo tenían___lo tomaban de las olas___
desde entonces, hace de toda agua que camina su confidente

es simple y claro como un amanecer
acaricia niños___construye casa de muñecas__ y es sordo de una oreja.



Empujando el carrito
no sabe donde ir
_____________pero lo disimula
su mujer , detrás, le cree poco
______
________________________

un mundo muy grande____un bebé muy chico

la sonrisa lo delata
flaco__los movimientos de la cabeza a un lado y otro
y en el caos hace como que sabe
su mujer lo sigue con pocas esperanzas.

Mi muerte espera
____
_______________________
hasta que
_______el gran biguá
_______________sudoroso y con gorro negro
__________________________________se pose
la piel espera


y que espere la muerte
_________________que no llegue antes


que la decadencia del cuerpo no ocurra
_______________________antes que él se pose. _______________________







Difícil de ignorar el agua de sus ojos
esa desatinada claridad
_____________________de un mar sin brújula
___________________________________________
y acaso sólo sea un azar genético
__________________________o quizás mapa del alma
pero cómo no amarlo
_________________si lleva el agua en la mirada


Necesidades y pudores que impiden mirar

________

¿él entiende? ____ yo no entiendo
_________________________________
hijas con padres pudorosos

__________________son hijas sin padres
madres a la vera de necesidades urticantes
__________________hijos mojados en lamentos
yo no entiendo
tan guardado el amor
¿acaso cuando vuela es torpe y atropella?____________________________________
y con sus alas calentitas ¿no abriga lo urticante??________________________________

urticante la ortiga____urticante el salmón
urticante la espalda que froto con amor
urticante la espalda que froto con pasión

_________

pudor pudoroso del pudor
pudor de las ánforas caderudas
pudor de las copas de champaña
pudor del crepe georgette que se apoya sobre las caderas de las hijas
________________que crecen y adornan el jardín
pudor de tocar el punto justo de la esposa_______
______________que calienta la cama del hogar

yo no entiendo____ ¿quién entiende?
tan guardado el amor.


ver textos de Franca D'alessandro en el motivo es el poema número dos

Guillermo Dávila: Aquel mágico laboratorio

Ars Poética

El hombre asume los hilos, en la tela entretejida de
hilvanes subvaluados, que cruzan en bandadas migratorias
siguiendo meridianos, con varias zonas de descanso intermedias.




mascullando

globalifóbico contra_____
globalización_________________________________

mecabió mecabió__
mecabió mecabió mecabió
mecabió mecabió mecabió mecabió

muros a la calle_________________
páramos en el quiosco
varios chabones________________
dos motoqueros_________________
la bardeamos

te guglié y no te encontré__________
no existís__
________________
bohemios bourgeois__________
____bo_ bo


mediodía

en los aledaños de setiembre
desde el patio interior un chiquilín
si soplaba el viento ardiente
arrastraba al ángulo luminoso
sus juegos: langostas grandes, ásperas
y sutiles, ingrávidos panaderos
de aquel mágico laboratorio
con brujuleo de rumbos entre
semillas o estrellas




la mina

los socavones fascinan
peregrinos de sueños enfrascados
en párrafos lugareños suplicantes
distinguidos con bastardillas
por incurrir en áreas nuevas
suben recién extraídas
saben de proyectos excluyentes

minerales y ganga
fascinados




sabiduría

lentos movimientos
de alfarero antiguo

golpeado metal al rojo
surge un modelo sabio

archipiélago luminoso
de un país inválido

color dinámico
la cuesta empinada

antiguo horror
lavado de escorias



ver textos de Guillermo Dávila en el motivo es el poema número dos

Nicolás Domínguez Bedini: Cuqui: no soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo

A veces, al caer la tarde, el viento lleva su mirada hacia lo lejos
más precisamente hacia un muro rocoso
donde sucumben las personas que nadan perrito o flotan panza.
El mar es inmenso sobre lo ancho del mundo
mira un envase plástico vacío de gaseosa La bichy ahora
y se pregunta: ¿Por qué nada resulta como esperamos?
...
Una música que le resultaba familiar
en el final de una película
lo hizo añorar sensaciones que creía extinguidas:
tardes de invierno con café con leche espumante y canciones
que abrigaban un hogar.
...
Tiene un gusto salado de mar en la boca
empacado por la vaga promesa del año entrante.
La mística de la juventud fue un maquillaje
colocado sobre las arrugas de lo que ha seguido envejeciendo.
...
En la calle el sonido de una flauta, música vieja
tiene cientos y cientos de años.
La música es aún más rara que el amor.
Esta es una canción de amor para una era
en que las casamenteras son computadoras.
...
Escribió el nombre de ella con todo tipo de aderezos
en un local de comidas rápidas
dentro de su hamburguesa con lechuga y tomate.
Era un hombre docto científicamente.
...
Tanta tranquilidad resultaba sospechosa
la torta del casamiento de sabor vinoso subía solitaria por el ascensor
la gente degustaba nuevos chocolateados
y los tres pomeleros de la residencia para fiestas recibían azotes del temporal
como una época feliz salpicada de momentos de tristeza que no son tan tristes.
...
La ducha y demás higiénicos menesteres vivificando día tras día
ecos de cantos montañeses: Está cansado, se le imponen los pies.
...
La hiedra, el bramido del viento, la cortina mosquitero, cuadratura de vauquita regordeta
bajo parasoles imbuidos por familias con tornillos flojos por ahí.
...
El mar tenía para los impresionistas una atracción irresistible
idéntica a la novia que quiso al quiste como la mejor prenda de su armario.
...


Brisa del Atlántico

Extraño el color violeta metalizado del envoltorio de los alfajores Havanna de fruta
y de los alfajores de nuez- recubiertos con chocolate blanco-, la nuez en el centro.
Cuando Havanna era un producto cien por cien marplatense
las empleadas no usaban uniforme de Boy Scout como ocurre ahora
y el amarillo de las cajas con doce o veinticuatro alfajores concordaban
con los versos de John Milton en El Paraíso Perdido:
Tú, sol, ojo y alma de este gran mundo

Hoja de saldos

Hubo un día que mi abuelita Carmen me dijo: ¡Qué lindo quedas con el pelo ondeado!
Esa misma mañana al mirarme de soslayo en un espejo del subte, comprobé que tenía
melena digna de poeta simbolista francés de siglo y medio pasado.


Remontar el bolo impersonator en disposuitque

Mis longos cabelos llegarán a su fin
tres mechones en plan rasta sugieren el paso por el barbero.
Este invierno es ideal para reanudar la visita a la nutricionista
el chocolate con churros de La Giralda caló hondo en mi estómago en ayunas
-hipnotizado por el neón de letras verdes: submarino, sandwiches, toddy.
¿Tenet liquores amarunt?

Ingreso desastrado al club de madres
donde las línguas foram calendas y joyas de la cantera.
Una honrosa bien hechora aspirabat purpureumque o savia petebat heu! heu!
lympha, non ego, como gaivota zurcida al corrente ano. Sue cabelo al vento
longos corpos novos da época.


Pizza Capricciossa

Un hombre de vieja estirpe
la importuna
con sus herramientas afiladas

el salero arriba de la mesa.



Mate expresso Cass-Boss

Pericia en la lucha contra estados holgazanes
la voz del club de oyentes
lectura en alto rango poético de versos para iniciados
misal de laringes: taller.


Nos apalearon aluzinajes chamuscados y el cóctel con mini brochettes, pinchos de pollo, una bandejeada de dulces y champagne a discreción, a la espera de las sirenas

Si en la mitad de la noche, nos despierta un olor de incendio...
será por culpa de un cortocircuito provocado por el alargue de la amoladora
que compramos en el mayorista de herramientas
donde olvidé buscar cintas de todo tipo.

Es una constante mientras pasamos la vida juntos
asumir una realidad muy severa: A mi se me queman siempre los aparatos
y en cuanto a nuestras peores pesadillas
las mamaderas trepan en punta.

Sería fantástico inculpar a nuestros exóticos vecinos adolescentes
por lanzar un habano de sus padres en dirección a tu camisón nuevo
sin que llegara a destino
provocando una chispa en el delicado escobillón de cerda
que dejamos acostado en el piso de madera de la habitación
con las ventanas entreabiertas...

Cuqui: No soy celoso pero estoy aprendiendo a sobrellevarlo.

Frío de noche con cartón corrugado

Ya no siento añoranza por lo que fui alguna vez
compraremos helados en una noche helada
con el afán de seguir rimando
las joyas preciosas saqueadas
en caja de seguridad bancaria para un robot espía dañado por bazucas.

Prohibido hacer intervenir al recuerdo

A la hora de escribir siempre hay una ventana abierta
por donde entra el aire
en la fuente de los pesares.


Viejos adoquines cambian por el bienestar del peatón con celular. Recordá tu secundario apagando la cerilla del cigarro dentro del inodoro de un baño ajeno.

Siempre creí más trascendentes los días de elecciones
estar parado con el documento en mano haciendo fila en la mesa que me tocara votar
que cada aniversario de cumpleaños a punto de soplar las velitas y pedir los tres deseos.
Mientras el presidente de mesa canta el apellido compuesto y el acceso al cuarto oscuro
es inminente, uno puede percibir el rancio aroma de las escuelas estatales
es como si de pronto el caballito de batalla sobre educación y futuro del país
que tanto escuchamos hablar o leímos en el periódico
nos detonara en la cara...


ver textos de Nicolás Dominguez Bedini en el motivo es el poema número dos

Hilda Fernández: Otras formas para la ternura

ars poética

a la hora de decir
no siempre funciona la sentencia
el camino más corto

todos los senderos incluyen los atajos
y la meta es
lo que menos interesa



en la oscuridad

no puedo reconocer mis pasos
pero hoy no tengo miedo

si me despierto en la mitad
no voy a tocar una sola pieza de este juego

todo se diluye menos la nieve

casi amanece
pero todavía las letras
son blanco sobre blanco

¿y si te quedaras esta vez?
podríamos armar un adiós distinto:
una playa helada
dos extraños


todo gira

cómo hacerse escuchar
en el hueco de una luna nueva
nada es más cierto más oscuro

dibujar con la yema del dedo una pregunta
caminar hacia el centro
capturando luz con el puño cerrado

es posible
que el tiempo pase y
las hojas amarillas
caigan


otras formas para la ternura

a la hora de la siesta
cuando las sombras son más cortas
y sólo el limonero nos cobija

el mundo es un globo de aire
que tu respiración ensancha
y el paisaje
una mesa servida por el asombro

yo sigo creyendo
que para dormir te bastan mis historias
y me siento descalza
cerca de tus sueños


no es viento

algo más sutil se desata
como un suspiro inicial
que alguna boca exhala y
sumado a otras corrientes
se vuelve brisa
urgente sensación de alivio
en una tarde donde nada
tiene el coraje de moverse

la sombra de las hojas
proyecta la misma estática visión del suelo
_________la misma aplastada dimensión

en el sueño
alguien ataca se defiende o corre
porque mover el aire es tarea de gigantes

el verde baja y se disuelve
en la humedad de las rías

algunos caracoles atrapan la brisa
y nos devuelven olas
a quienes prestamos oído

el tiempo pasa lento
y el agua se espesa
una pulpa de aire atrapada
se eleva y estalla

en las casas de la orilla
todas las ventanas se abren
pero antes de los grillos
el pinar sigue quieto



lagartijas en un sueño

comieron naranjas de la copa del árbol
y ahora parpadean sin sed a ras del suelo

corren sobre la dudosa arquitectura del terreno
porque para sus torpes pasos
cada playa es un desierto
donde el tiempo suele detenerse


la última vez

vi a la montaña tragarse hasta el eco
de una formación ferroviaria

pero la escena no termina
incluso la luz se vuelve espesa

siento que siempre estuve acá
con los pies sobre la tierra

¿y si tuviera que aprender a caminar?
mejor tararear una música
y fingir que bailo
de regreso

como si pronunciar mi nombre fuera
una espiga verde
una hoja de acero dulce


agua dulce

suave como una música
de notas redondeadas
se deja beber de a sorbos
tragar el agua dulce
______________alivia
y la sed cree poder saciarse
con una melodía líquida

a veces
cuando llueve
la luz transforma el agua en ruido

cuna de agua que se mece líquida
y se duerme en la leche
en la canción que es manta
de vocales abiertas por la boca

peces que vienen a beber
del mismo pecho
____________el agua blanca
se resbalan por la líquida
superficie de la piel
translúcida escama

ojos abiertos y vocales
sostienen la misma nota
y vibran entrelazando el aire
moléculas ajenas

como dos gotas iguales
agua de pozo
eco de oscuridad remota

el agua es alimento
suave miga armoniosa
que viene a calmar el hambre
en los ojos abiertos de la espuma

quienes tienen sed
saben cantar la música del agua
que atraviesa sucesivos puentes
de una a otra melodía
_______________siempre nueva
_________________________siempre por agotarse


ver textos de hilda fernandez en el motivo es el poema número dos

Lucía Gonçalves da Cruz: Hay animales muertos en el freezer

Hay animales muertos en el freezer


La narcosis del discurso anuda su cordel
sacraliza el aquelarre de los cuerpos
ya sin ritmo,
el aleteo de los labios se sumerge en el letargo
de la muerte del verbo

algo se abre paso entre mis ojos
y me mira,
horrorizado

arrebato de razón:
lo nombro
y no lo mato

***

"Hay animales muertos en el freezer"

respondo.
Me dice que la carne salió desabrida, sin sal
y una mueca verborrágica,
deslumbrada en el silencio de lo que no debimos callar
grita que su presencia
es viento arrebatado
que el azar de un nombre
y la certeza del vicio
no aquietan

***

Renuncio a mi cuerpo,
acróbata del consenso
una célibe pausa absuelve al deseo
las manos desatienden los bolsillos
y se abisman,
enajenadas
al capricho de lo irremplazable

recuerdo a la gitana que maldijo este silencio

lo grito:
y no lo salvo

***

Puñado de sal
polvo blanco, como el rouge del deseo
antídoto cuando el mar es veneno
viola lágrimas
momifica rostros
galopa sinrazones
sabe a culpa
arde, no quiere mentir:
todo antídoto no es más que otro veneno

***

Resiste, me dijo, al mandato de lo intrascendente
sucumbe al embate preciso de la impaciencia
revelate al abrigo tímido de lo prometido

no entendí
¿por que es desdeñable la derrota?

empapelar los espejos con tus ojos
cimentar la sutileza
en la arquitectura nómade de lo que ves en mí

es el carnaval de la desobediencia

Gustavo Gottfried: Un rastrojero bajo el sol

ars poética

se dibuja en movimiento
y busca lo puntual
como una aguja ciega
es ella en verdad
la que borda su trayecto
en el paño liso



litoral

a H. F.

los árboles se acercan
al río en la crecida

¿quisieras que esto sea más fácil?


la arena tiembla bajo nuestros pies


quizás, un día
ya no recordemos lo que nos detuvo




a Shomer
un perro muerto
en la autopista
trato de no ver
como se va degradando
se transforma en cuero
el amigo del hombre

en un momento dado
recibimos un regalo
hecho con un hueso nuestro



a León y Fermina Gottfried

pedernal

un niño es librado a la extensión
por los dioses que
en un silencio colonial
escriben la historia
con un rastrojero bajo el sol
del mediodía



como el agua que duerme
en el fondo de un pozo
algo en mí se resguarda
y se pudre
nada lo alimenta
y rumia hasta mancharse
adormilado
confunde lo que cuece
con el mundo


las bufandas que se pierden
terminan en un bar al que voy los martes
la semana pasada olvidé la mía
y hoy tuve que reconocerla
como a un muerto querido



la noche se adelanta
y hace frío
felicidad
_____por qué?

el propio calor
abriga


el sol cae


y el texto queda
en la oscuridad

¿qué es un texto en la oscuridad?

una piscina aún no tocada
el agua tersa y tibia


en la estación de servicio la gente
no cree que deba guardar las formas
se cambia las zapatillas
fuma a rabiar
repasa sus compras
abre los paquetes
lee los envases
habla fuerte al celular
se ama ______se va
se olvida
la ropa y las cabinas
son transparentes
los baños hieden
la cajera trata mal
el diario se va desintegrando


creo que tengo ganas de estar en casa

hoy quise hablarte
me atendió un contestador
en el mensaje dejé
lo que sentía en aquél momento


la colina

hay algo abierto en mí
nada puede sellarlo

tu mirada sin embargo
busca un cielo que no puedo darte

trazás en la colina una sombra
oscura como la alegría


te mandé una imágen
lo primero que ví
al despertar
espero que hayas entendido
porque yo
no entendí n